Cuando tu bebé no duerme y estás desesperada

Una de las etapas que más adoré cuando tenía a mi bebé era la hora del baño.

No te mentiré que los primero días me resultaron estresantes, principalmente porque al ver a mi hijo tan pequeño y en mi caso era la primera vez que bañaba a un bebé… bueno, fue un paso un tanto difícil de balancear.

Después de unos días… el tema estaba dominado.

Algo que aprendí en esto de bañar a un bebé fueron 3 cosas:

  • Contar con un buen kit de baño para bebé
  • Tener todo lo que se necesita a la mano
  • Tener confianza en que lo harás bien y nunca dejar a tu bebé solo

Después de esto… los baños se tornaron relajantes y conforme mi hijo fue creciendo fueron divertidos.

Donde comenzamos a tener problemas fue a la hora de dormir por la noche.

Durante las primeras semanas sencillamente no lográbamos que nuestro pequeño durmiera un par de horas seguida.

Lo más estresante es que lo acompañaban episodios de llanto y eso es estresante… no poder calmar a un bebé llorando a la mitad de la noche y uno cada vez se siente más agotado por no decir desesperado.

Y sin mencionar cómo nos sentíamos a la mañana siguiente… el acumular noches sin dormir bien sencillamente te devora.

Así que recurrimos a hacer lo siguiente:

1) Rutina a la hora de acostarse

Establecer una rutina para acostarse permitirá al bebé saber que se acerca la hora de dormir.

Podrías decidir bañar al bebé, darle de comer, leerle un libro, cantarle una canción de cuna y luego acostarlo.

Hacer esto a la misma hora todas las noches y no te desvíe de ello.

El bebé aprenderá a esperar lo que sucederá. Esto puede facilitar el proceso para él.

Sabemos que durante el día habrá siestas incluidas que pueden ayudar a establecer una rutina que el bebé reconocerá.

2) Planifica con anticipación

Por ejemplo en el caso de recurrir a un entrenamiento para ayudar a tu bebé a dormir, será necesario que tu y tu pareja se pongan de acuerdo para establecer un plan, decidirse por un método y saber cuándo desean comenzar.

Establezcan los horarios de acuerdo al método que vayan a implementar.

Asegúrense de que ambos comprenden completamente cómo funciona y qué roles jugará cada uno.

Podrían alternar visitas al cuarto del bebé o tal vez mamá hace las primeras y papá las últimas.

No importa cómo lo hagan, siempre y cuando ambos estén en la misma página. Esto también te ayudará a apoyarte mejor cuando las cosas se pongan difíciles.

Asegúrense de que sus horarios sean compatibles con el inicio de este proceso. No va a ayudar si la niñera y el abuelo se quedan, o si tu compañero está trabajando hasta tarde o está fuera de la ciudad.

También es una buena idea asegurarse de que ambos estén preparados, tanto física como emocionalmente.

Si otras preocupaciones están jugando en su mente, esperen hasta que estén listo también.