Los dioses y la tierra se confabularon para crear la extraordinaria gastronomía de Oaxaca y Chiapas


¡Oh Sí¡ Sin temor a exagerar ni mucho menos en son de demeritar a ningún estado del resto de país mexicano… solo que la gastronomía de Oaxaca y Chiapas son así…  la gastronomía de Oaxaca y Chiapas.

Por algo dice uno de los chefs más renombrados de México, Enrique Olvera, que la cocina mexicana no es del país… hay que hablar de cada uno de sus estados y verás el por qué.

Si bien hay platos mexicanos atemporales que permanecerán hasta el final de los días como lo son el mole (un plato principal que consiste en una mezcla de chiles y otros ingredientes), birria (cabra asada en horno o al horno en una salsa picante), y todo tipo de tacos (nada como las taquizas para eventos para poder comer platillos variados en una sola exhibición).

Se observa que la herencia cultural, los ingredientes locales y la imaginación del cocinero o cocinera… se convierten en un crisol amplio de opciones regionales.

Y es por ello que cada estado es una gastronomía única por sí mismas que si bien se ha extendido al resto del país, no deja de tener su particularidad a donde quiera que se adopte.

  1. a) Chiapas

La jungla tropical es la casa del fino café mexicano en donde se emplean muchos ingredientes encontrados en el corazón de la cultura maya en donde surgen platos tan interesantes como los tamales de chipilín (una hoja comestible), tamales pictes (hechos de maíz), shutis (sopa de caracol de río), chanfaina preparada con despojos de ternera y el único queso de bola de Ocosingo.

Cochito (es el cerdo asado) es un plato típico, pero se pueden encontrar platos más exóticos con armadillo e iguana además de sopa de pan hecha con una mezcla de bolillo tipo baguette al estilo francés, huevos duros, plátanos, pasas y verduras del Viejo y Nuevo Mundo.

Hay bebidas antiguas como el pozol (masa con cacao), taxcalate (hecho con maíz tostado, chocolate, piñones, achiote, vainilla y azúcar) y comiteco (agave fermentado).

Cerca de la costa encontrarás deliciosas preparaciones de langostinos y langostinos de agua dulce.

  1. b) Oaxaca

Oaxaca, la región indígena más grande de México y el hogar de 18 de las 65 culturas indígenas del país (la mitad de los oaxaqueños no hablan español), es una tierra de innumerables tipos de moles: negro, rojo, tesmole (versión soupike), verde, amarillo.

Hay más de 200 en total. Ya con eso hace especial al mole ¿cierto?

También es la capital espiritual de la producción del mezcal en México. Ningún otro estado mexicano es más famoso por sus icónicas tortillas al puro estilo de una tlayuda (tortillas grandes).

Aquí puedes comer chapulines (grillos fritos), barbacoa de cabra, tamales con mole, tacos de cazuela, molotes (masa frita con patata y chorizo), chileajo (carne de cerdo y chile guiso de pimiento) y productos de masa de calidad como tetelas (triángulos), quesadillas y memelas (grandes expresiones de lo que puede llegar hacer una “tortilla” de masa).

Las comidas populares de los zapotecos dominan las cocinas subregionales que se encuentran en las latitudes tropicales de Oaxaca, donde los climas varían según la elevación.

Oaxaca mantiene una rica tradición de platos prehispánicos de caldo de piedra, tejate (bebida de maíz y cacao partidos) y totopos istmeños (tostadas horneadas).

¿Te imaginas una presentación de estos singulares platillos en una exposición gastronómica? Por ello este par de estados son especiales y únicos en su género.

Si quieres saber más: Taquerías El farolito, YouTube  , México Destinos