¿Por qué y cuándo se utiliza el ultrasonido durante el embarazo?

La exploración por ultrasonido se considera actualmente como una investigación segura, no invasiva, precisa y rentable para el feto y la madre.

Desde sus inicio comenzó a tomar relevancia hasta convertirse hoy en día en una herramienta obstétrica indispensable para el análisis y seguimiento en el cuidado de un embarazo apoyando tanto a la madre como al feto durante el importante proceso de gestación.

El uso principal del ultrasonido obstétrico tiene varias aplicaciones siendo las siguientes determinantes para la salud de la madre y el bebé:

1) Diagnóstico y confirmación de un embarazo precoz

Desde los inicios de un embarazo es posible detectar el saco gestacional y puede ser visualizado a las cuatro semanas y media de gestación, mientras que el saco vitelino se observa alrededor de cinco semanas.

De hecho, ya es posible observar y medir el embrión alrededor de las cinco semanas y media.

Gracias al ultrasonido también se puede confirmar el sitio donde se está gestando el bebé, esto es, detectar si el embarazo está dentro de la cavidad del útero o no.

2) Hemorragia vaginal en el inicio del embarazo

La viabilidad del feto se puede documentar en presencia de sangrado vaginal en un embarazo temprano.

Un latido cardíaco visible puede ser visto y detectado por el ultrasonido Doppler durante aproximadamente 6 semanas, donde es normal y claramente representable a las 7 semanas.

Si esto se observa, la probabilidad de un embarazo continuado es de un 95 por ciento.

Los abortos se podrán identificar ante un óvulo deteriorado en donde se observa ante imágenes típicas de un saco gestacional deformado y ausencia de polos fetales o latido del corazón.

Resultado de imagen para ecografía

La frecuencia cardíaca fetal tiende a variar con la edad gestacional en las primeras fases del embarazo.

La frecuencia cardíaca normal a las 6 semanas es de alrededor de 90-110 latidos por minuto (bpm) y a las 9 semanas es de 140-170 bpm.

A las 5-8 semanas una bradicardia (menos de 90 bpm) se asocia con un alto riesgo de aborto espontáneo.

Muchas mujeres no ovulan alrededor de las primeras semanas, por lo que los hallazgos después de un solo escáner deben interpretarse siempre con precaución.

El diagnóstico de la falta de aborto generalmente se realiza mediante ecografías en serie que demuestran la falta de desarrollo gestacional.

Por ejemplo, si el ultrasonido demuestra un embrión de 7 mm pero no puede demostrar un latido del corazón, se puede diagnosticar un aborto fallido.

 

En tales casos, es razonable repetir el ultrasonido en 7-10 días para evitar cualquier error.

El momento de una prueba de embarazo positiva también puede ser útil a este respecto para evaluar las posibles fechas de concepción.

Una prueba de embarazo positiva 3 semanas antes, por ejemplo, indicaría la edad gestacional de al menos 7 semanas.

Tal información sería útil en contra de la interpretación de las exploraciones.

En presencia de sangrado en el primer trimestre, la ecografía también es indispensable en el diagnóstico precoz de embarazos ectópicos y embarazos molares.

Una vez fuera de peligro, el uso del ultrasonido 4d le brinda a la madre una imagen de 3 dimensiones de su bebé en tiempo real, por lo que se pueden apreciar detalles como el rostro, lo cual resulta ser conmovedor para los padres y muy útil para el médico para percatarse de detalles.

FUENTES: YouTube || Laboratorios Azteca  || Medline Plus